En un entorno cada vez más competitivo y dinámico, las empresas buscan nuevas formas de mejorar su rentabilidad, eficiencia operativa y experiencia de cliente. Uno de los aspectos clave para lograrlo es la gestión inteligente de los cobros con tarjeta, un área que ha evolucionado notablemente en los últimos años gracias a la digitalización de la infraestructura financiera.
Sin embargo, persiste una creencia común entre muchos negocios: que para mejorar sus cobros deben cambiar de banco. Esto implica, en el imaginario tradicional, enfrentarse a procesos largos, costosos y con riesgo operativo: cierre de cuentas, nuevos contratos, reconfiguración de sistemas, cambios en la conciliación… Pero la realidad es distinta. Hoy existen soluciones que permiten a las empresas optimizar su sistema de cobro sin alterar su relación bancaria actual.
En este artículo explicamos cómo hacerlo mediante una infraestructura de pagos flexible, inteligente y sin fricciones.
Principales problemas en los modelos de adquirencia tradicionales
Contar con un sistema de cobros ineficiente no solo afecta a los ingresos, sino que limita la capacidad de escalar, innovar y fidelizar. A continuación, repasamos algunos de los principales retos a los que se enfrentan las empresas en la operativa diaria con tarjetas:
Costes altos en comisiones
Las comisiones por transacción varían según el tipo de tarjeta, el país emisor, el sector de actividad y, por supuesto, el adquirente con el que se trabaja. En un modelo de adquirencia único, no existe posibilidad de elegir la opción más competitiva para cada escenario, lo que se traduce en un coste fijo y en muchos casos, innecesariamente alto, por cada venta.
Tiempo de espera para recibir el dinero
El plazo entre la transacción y la liquidación puede variar de 24 horas a varios días, dependiendo de la entidad adquirente y de las condiciones pactadas. Para empresas con alta rotación de caja, este tiempo representa una pérdida de liquidez, con impacto directo en tesorería y capacidad operativa.
Dificultad para gestionar rechazos
Las transacciones rechazadas, ya sea por motivos técnicos o por cuestiones relacionadas con el riesgo, no solo afectan a la conversión, sino que generan sobrecostes operativos. Además, no contar con visibilidad ni capacidad de decisión sobre el flujo de autorización dificulta la gestión y el análisis de los rechazos.
Limitaciones técnicas
Muchos sistemas tradicionales de cobro no permiten una integración ágil con nuevos canales de venta (como eCommerce, links de pago o apps móviles), ni ofrecen flexibilidad para adaptarse a cambios en el comportamiento del consumidor o en las necesidades del negocio. Esto ralentiza la innovación y limita el crecimiento.

Infraestructura de pagos adaptable e independiente del banco
Frente a este escenario, la solución no pasa por una ruptura con la banca actual, sino por dotarse de una infraestructura tecnológica que actúe como una capa de optimización entre el negocio y los adquirentes. Eso es lo que proporciona Uinku a través de su plataforma de multiadquierencia bancaria.
Recibir pagos desde cualquier canal
Uinku permite centralizar cobros desde todos los canales del negocio (TPV físico, eCommerce, link de pago, aplicaciones móviles, etc.) sin necesidad de múltiples integraciones. Esto simplifica la gestión y permite ofrecer al cliente una experiencia unificada y profesional.
Enrutamiento inteligente de pagos
Uno de los grandes diferenciadores de Uinku es la capacidad de enrutar automáticamente cada transacción al adquirente más eficiente, ya sea en función del coste, la tasa de aprobación o la velocidad de liquidación. Esto permite optimizar cada operación en tiempo real, sin intervención manual ni cambios estructurales.
Sin necesidad de cambiar de banco
Toda esta operativa se realiza manteniendo la cuenta bancaria actual de la empresa. Uinku se integra con la infraestructura existente, sin necesidad de cambiar de entidad, cerrar cuentas ni realizar migraciones complejas. Esto elimina las barreras habituales de adopción tecnológica, agiliza el proceso y reduce los costes de implementación.

Razones para integrar Uinku en tu infraestructura de cobros
La propuesta de valor de Uinku se resume en un principio clave: mejorar no tiene por qué significar cambiar.
A través de su tecnología de pagos y su modelo de multiadquierencia bancaria, las empresas pueden:
- Reducir costes por transacción
- Aumentar sus tasas de aprobación
- Agilizar la recepción de fondos
- Y adaptar su infraestructura a la evolución de su negocio
Todo esto sin renunciar a su banco de confianza, sin asumir costes adicionales por migración y sin necesidad de largos procesos técnicos.
La flexibilidad operativa que aporta Uinku permite a los equipos financieros y técnicos concentrarse en hacer crecer el negocio, en lugar de lidiar con la complejidad del sistema de pagos
Con Uinku, puedes optimizar tus cobros con tarjeta desde cualquier canal, seleccionar automáticamente el adquirente más eficiente y mantener tu estructura bancaria actual sin fricciones ni complicaciones.
¿Quieres descubrir cómo podría funcionar en tu negocio?